
Esta
noche te extraño y no te tengo
esta
noche grito tu nombre en el silencio
esta
noche el cielo es una cortina negra
un
telón detrás del escenario
que
me mira siendo espectador desolado.
Ahora
me convierto en obra,
me
lleno de recuerdos
se
me empañan los ojos de humedad
empiezo
mi monologo hablando de ti
se
me corren las palabras por la piel
las
cicatrices se abren al cubrirme
de
frases de vos
de
esas lesiones salen los demonios
que
había guardado en el baúl de mi corazón.
Estoy
hecho un mar negro de letras,
los
demonios se apoderan de mí;
y
soy en mundo en llamas,
y
condensadas aguas,
y
maldiciones,
y
de mi boca tus besos son quemados,
y
de mis ojos, tu imagen es saqueada,
y
de mis lágrimas el llanto se evapora,
y
mi piel es ruina y ceniza,
y
tu olor no es más que un gas venenoso
y
duele, y dueles,
y
grito tu nombre para no olvidarlo,
y
a la nube se le sale una lágrima
y
Llora y llora como este noviembre
que
llueve, y me mojo por la ventana
me
vuelvo diluvio
se
sofocan las llamas
se
ahogan los demonios
me
limpio de ese negro mar
y
me ahogo en la tragedia
en
el sentimiento del aguacero
y
la muerte me arropa en la profundidad
dejo
de existir en el inframundo.
Se
detiene la lluvia
se
abre esa cortina
te
veo, me ves
pero
ya no te extraño
ya
no hay silencio en el silencio,
ya
no hay nombre en la palabra
ya
no te necesito
ya
no te necesito
porque
ya te tengo
porque
ya no te tengo
porque
te cuento frente al telón
porque
sos telonera de otra obra.
Gabriel Summers © 2017. Todos los Derechos Reservados.